lunes, junio 09, 2008
jueves, junio 05, 2008
martes, junio 03, 2008
Un comentario de Eduard Conti a un post anterior casi me sirve de introducción a un oportuno artículo que hoy leo en El Pais y que refleja ligeramente "el estado de (algunas) cosas".
Ayer enviaba un mail a una clienta encantadísimo por los alicatados, casi rústicos, que había elegido (son maravillosos, para un proyecto que se ensuciaba solo mirándolo) .
Y es que ese contraste con lo inmaculado que nos acompaña desde principios de los '90, y ése hiperrealismo de lo inmaculado de los '00 personalmente no me aburre, pero...dudo.
Y esa duda he de fijarla.
Ayer enviaba un mail a una clienta encantadísimo por los alicatados, casi rústicos, que había elegido (son maravillosos, para un proyecto que se ensuciaba solo mirándolo) .
Y es que ese contraste con lo inmaculado que nos acompaña desde principios de los '90, y ése hiperrealismo de lo inmaculado de los '00 personalmente no me aburre, pero...dudo.
Y esa duda he de fijarla.





