Entre esos gestos en los que me embrollo últimamente, un mal gesto me ha dejado como un dolor de espalda esta mañana.
Leía en El Pais.com una notícia sobre el primero de esos Príncipe de Asturias que en los próximos días iran apareciendo, a saber,
Norman Foster, uno de los arquitectos más influyentes del mundo, es el nuevo premio Príncipe de Asturias de las Artes (...) El jurado de la Fundación Príncipes de Asturias ha calificado a Foster como "arquitecto de la era global" cuya obra tiene un "alcance universal" con un "original dominio del espacio, la luz y la materia"
(cada vez empieza a sonar más como un chirrido la palabra original)
Bien, Foster probablemente es un buen profesional, lo que se diría un buen arquitecto. Pero, en nuestra profesión empiezan a ser algunas cosas tan cansinas.
Hasta aquí, una mala postura simplemente. Podía seguir leyendo.
Junto al arquitecto británico, eran finalistas la actriz Vanessa Redgrave, el cineasta Carlos Saura, el escultor Richard Serra, el cantautor Joan Manuel Serrat y el compositor Cristóbal Halffter.
Ahora sí, pinchazo en la espalda.
Tanto a Carlos Saura como a Serrat no hubieran necesitado describirlos como originales, hubieran volado sobre esa original palabra para posarse sobre las dos palabras maestras, ética y estética. Desde el estremecimiento de La Caza y cualquier imagen del Storaro sauriano, hasta la sencillez casi sublime de cualquier letra de Serrat.
Cuando llego al estudio tarde por las mañanas, hay luz y suena Pueblo Blanco.
Casi soy arquitecto.
Leía en El Pais.com una notícia sobre el primero de esos Príncipe de Asturias que en los próximos días iran apareciendo, a saber,
Norman Foster, uno de los arquitectos más influyentes del mundo, es el nuevo premio Príncipe de Asturias de las Artes (...) El jurado de la Fundación Príncipes de Asturias ha calificado a Foster como "arquitecto de la era global" cuya obra tiene un "alcance universal" con un "original dominio del espacio, la luz y la materia"
(cada vez empieza a sonar más como un chirrido la palabra original)
Bien, Foster probablemente es un buen profesional, lo que se diría un buen arquitecto. Pero, en nuestra profesión empiezan a ser algunas cosas tan cansinas.
Hasta aquí, una mala postura simplemente. Podía seguir leyendo.
Junto al arquitecto británico, eran finalistas la actriz Vanessa Redgrave, el cineasta Carlos Saura, el escultor Richard Serra, el cantautor Joan Manuel Serrat y el compositor Cristóbal Halffter.
Ahora sí, pinchazo en la espalda.
Tanto a Carlos Saura como a Serrat no hubieran necesitado describirlos como originales, hubieran volado sobre esa original palabra para posarse sobre las dos palabras maestras, ética y estética. Desde el estremecimiento de La Caza y cualquier imagen del Storaro sauriano, hasta la sencillez casi sublime de cualquier letra de Serrat.
Cuando llego al estudio tarde por las mañanas, hay luz y suena Pueblo Blanco.
Casi soy arquitecto.
